“EL ESTADO Y LA CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD: PAPEL DE LA ESCUELA”

“EL ESTADO Y LA CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD: PAPEL DE LA ESCUELA”


           La escuela no es solo un edificio frío y sin vida, es un lugar en el que los sujetos empiezan su formación desde muy temprana edad, es ahí donde aprenden a socializar con sus pares y refuerzan los valores que se les enseñan en casa con sus familias, en la escuela se construye también la identidad de los sujetos.  Es la última relación entre formación, socialización y ciudadanía.  Se trata entonces de desarrollar la mente de los educados, de enseñarles a vivir, que aprendan no solo de los libros sino de la vida, se trata de una escuela concebida como el espacio donde se construyen ambientes estructurales y globales para la transformación del sujeto, mediante los cuales se proporciona el desarrollo del talento como la herramienta más elaborada del hombre para fabricar un conjunto de abstracciones sobre el mundo real y sobre sus propias idealidades y al mismo tiempo, reconocer en las habilidades y destrezas diversas formas de racionalización que recrean y crean situaciones más propicias para el desarrollo humano de los sujetos comprometidos en un proceso de formación.
            La escuela y la familia suscriben un pacto en el que la primera se compromete de manera firme a entregarle a la sociedad un individuo competente y profesionalmente capaz, un sujeto que sea respetuoso de los valores y tradiciones de la comunidad a la que pertenece, un individuo autónomo, responsable y con capacidad de modificar lo existente o de legitimar el orden establecido con base en criterios ético morales y políticos claros.  Para cumplir con esta función la escuela se convierte en un lugar de vida; de continua lectura reflexiva de lo que está pasando en el espacio vital de los individuos y donde sus interacciones configuran una cotidianidad del respeto, la negociación, la inclusión.  En la escuela tienen lugar las expresiones más duras de la existencia y se producen los momentos más trascendentales para los individuos (Zambrano, 2000).
            El ejercer de la ciudadanía participativa y deliberada en la toma de decisiones desde una perspectiva de los derechos y los deberes supone una competencia en el saber conocer, saber hacer y saber comunicar.  A este respecto reconozco, sin desconocer la multiplicidad de las esferas de lo humano, cinco dimensiones básicas: una afectiva, una ético-moral, una creativa, una política y una comunicativa que integra las anteriores.
Dimensión afectiva: Esta da cuenta de los sentimientos, las emociones y las pasiones de las niñas, niños, jóvenes y adultos en general expresan en su actuar cotidiano y que aparecen como mediadores y como condicionantes afectivos de la convivencia.
Dimensión creativa: Da cuenta del potencial cognitivo que tienen los individuos para identificar y resolver los problemas que surgen en su interacción cotidiana.
Dimensión ético-moral: Busca el desarrollo de una moralidad autónoma que tenga como referente para el comportamiento de cada sujeto.  Este corresponde a la esfera del desarrollo humano en el que los sujetos toman conciencia de las normas y las asumen responsablemente.
Dimensión política: Está referida al desarrollo de la capacidad para pensar colectivamente, el sentido de lo político se hace presente en las actitudes, las preferencias y los argumentos en los que se incluye al otro como sujeto que tiene derechos e igualdad de opción.
Dimensión comunicativa: Esta dimensión hace referencia a la capacidad lingüística e interactiva que poseen los sujetos para comunicar sus comprensiones del mundo y construir nuevos lenguajes en los que se interceptan simbologías, códigos, sentidos, significados y expresiones que estructuran acciones comunicables y comunicativas.

Bibliografía


Grajales, C. V. (02 de julio-diciembre de 2003). Universidad Pedagógica Nacional. Obtenido de Universidad Pedagógica Nacional: http://upnenlinea.seducoahuila.gob.mx/mod/resource/view.php?id=5331
Zambrano, A. (2000). La mirada del sujeto educable. La pedagogía y la custión del otro. Santiago de Cali: Fundación para la filosofía en Colombia.

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